Por: Pedro Javier Huanca Moller
Fotografías: Valerie Vargas
Este domingo 25 de octubre celebramos el Festival Diversidad es Vida 2026: “Alimentacciones que transforman”, en el Jardín Botánico de La Paz.
Un espacio de encuentro que reunió a emprendedoras y emprendedores, familias productoras, diversidad de artistas y personas consumidoras para reconocer y desarrollar habilidades que nos permitan construir hábitos de consumo responsables y activos a través de los alimentos que elegimos cada día.
Entre comida, música, baile y encuentros, reflexionamos sobre cómo nuestras decisiones cotidianas pueden transformar nuestra relación con el medio ambiente, con quienes producen nuestros alimentos y con todas las personas que sostienen nuestros sistemas alimentarios.
Como consumidores y consumidoras en las ciudades, podemos decidir qué llevamos a nuestros platos, pero también debemos reconocer que detrás de cada alimento hay historias: manos que transforman, familias que cultivan y territorios que nos brindan sus recursos y bienes comunes para hacer posible nuestra alimentación.
Reconocer estas conexiones nos permite desarrollar habilidades para consumir de manera más consciente: valorar la producción local, elegir alimentos de temporada, reducir el desperdicio, aprovechar mejor los alimentos y fortalecer relaciones más justas entre quienes producen y quienes consumen, entre otras acciones.
Durante la jornada, artistas invitados llenaron el festival de música y baile. Además, se habilitaron servicios para hacer del evento un espacio más accesible y seguro: cuidado de perritos, espacio de cuidado de wawas y un recorrido especial con interpretación en lengua de señas, para que todas las diversidades pudieran disfrutar del festival.
A continuación les compartimos algunos datos y resultados de este espacio:
Sobre la participación:
Sobre los alimentos:
Durante el festival, Mas de 50% de los emprendimientos vendieron todo y un poco mas del 30% vendió mas de la mitad. Entre los protagonistas del menú estuvieron:
- Cacao y café.
- Copoazú.
- Variedades de hongos.
- Asaí local, en helados, pulpas y refrescos.
- Tarwi, a granel, en galletas y bebidas.
- Quinua, en diversas formas y preparaciones.
Se estima más de Bs 110.000 de movimiento económico entre las ventas de los emprendimientos y las familias productoras participantes.
Sobre la Sostenibilidad:
Este Festival, celebra además la coherencia, por lo que hemos recopilados algunos datos sobre el impacto ambiental, entre ellos:
- 230 kits de platos, vasos y cubiertos fueron alquilados.
- 49 kWh de energía eléctrica se utilizaron en total entre el escenario y los stands de los emprendimientos.
- 156 kg de materiales fueron recolectados por recicladoras de base para su posterior reciclaje.
- 29 kg de residuos orgánicos fueron destinados al compostaje.
- Solo 4 kg de residuos comunes se generaron dentro del festival.
- Aproximadamente 553 litros de agua se utilizaron en la estación de lavado, principalmente para enjuagar platos y vasos alquilados, así como tomatodos y tuppers propios, que luego se utilizaron para regar las plantas de jardín ya que usamos detergente biodegradable.
¡Alimentar también es transformar! Detrás de cada plato compartido, cada producto vendido y cada residuo aprovechado, demostramos que otra forma de consumir es posible.
Gracias a todas las manos, familias y corazones que hicieron de Diversidad es Vida 2026 un encuentro donde cuidar la vida, fortalecer nuestra comunidad y transformar nuestros hábitos se convirtió en una celebración colectiva. ¡Que estas alimentacciones sigan creciendo mucho más allá del festival!